La Selva, una vereda que cambió a punta de abrazos


Date Publish: 
Lunes, Agosto 28, 2017
Tags: 
Abracitos Nasa, prevención, indígena, Reclutamiento, Memoria histórica

Caloto (Cauca). "Nosotros ya nos soñamos nuestra vereda y la estamos cambiando para dejarla como la pintamos en nuestros dibujos". Esta es la respuesta de una niña, de 9 años integrante del resguardo indígena Huellas, de la comunidad Nasa, cuando se le pregunta cuál es su sueño. 

Víctor, otro niño del resguardo, que porta con orgullo y compromiso la pañoleta y el bastón de la guardia indígena, no duda en responder que su sueño es que en su territorio no haya guerrilla. Aymar, de 11 años, asegura que su sueño es que en su pueblo haya armonía y que las familias no se separen y que no haya más muertes por la violencia. 

Estos tres niños, con otros 70 más, hacen parte de un grupo que, a punta de abrazos, ha aprendió a sanar heridas de la guerra, a definir sus sueños y a cuidar la memoria y la tradición de su pueblo indígena: El Nasa. 

Abracitos Nasa es una iniciativa que empezó hace un año, como un sueño de Luz Marina Escué, una líder comunitaria que tenía la misión de formular un proyecto, para dejar atrás las consecuencias de la guerra y trabajar en procesos de memoria, resultado de una iniciativa que la ONG Blumont apoyó en 2015, cuando los niños recordaron la memoria ancestral de cuando los abuelos se reunieron para contarles historias en la Tulpa y tras recibir capacitación en intervención psicosocial por parte de la ONG Blumont a través de su proyecto Casa Pintada.

"Esto se convirtió en un trabajo con los niños. Nos pareció más importante y lo mejor, es que ellos les han enseñado mucho a los adultos, entonces es, estamos cumpliendo con ambas tareas: preservar la memoria con los adultos y, sobre todo, transmitirles a los niños nuestra tradición y mostrarles otras alternativas diferentes a las armas, a la minería, al trabajo infantil e incluso, los cuidamos y los orientamos para que sepan cuidarse y tengan claros sus derechos en caso de abuso", cuenta al líder. 

Los niños que toman los talleres de Abracitos Nasa realizan actividades lúdicas y recreativas que les han dado herramientas para construir su árbol de la vida y definir sus sueños. "Todo esto pasa alrededor de la Tulpa, que recoge el fuego y es el símbolo de nuestra historia, de la energía y de la tradición indígena. Esta Tulpa no existía, al comienzo la montábamos al aire libre, pero mire...los niños la soñaron, la pintaron y hoy la tenemos construida gracias a los apoyos que hemos gestionado", explica Luz Marina. 

Aymar, la niña que sueña con que las familias sean más unidas, se convirtió en la hija adoptiva de Luz Marina, ella perdió a su madre y su padre no se hizo cargo de ella. "Vivía muy triste, no encontraba nada que me hiciera feliz, pero desde que nos juntamos todos los niños a aprender y a hacer cosas por nuestra vereda", cuenta la niña que vive en La Selva, la vereda que más adelantada va en la ruta que marcan los Abracitos Nasa. 

Para Luz Marina, la metodología de los Abracitos Nasa, que tiene 12 pasos, ha servido para proteger a los niños de las diferentes situaciones de reclutamiento y utilización. "Ellos antes jugaban a que eran comandantes, cualquier palo les parecía un arma y se la pasaban jugando a matar, hoy utilizan su tiempo en actividades que son buenas para ellos y para la comunidad", agrega la líder quien cuenta también que las actividades que realizan les han servido para identificar que algunas familias maltratan a los niños e incluso, han descubierto casos de abuso sexual que han sido denunciados al cabildo y que han dejado personas castigadas pero, lo más importante, medidas de protección para los niños. 

El sueño de los niños de que la vereda La Selva tuviera casas de material, con baños, luz y agua ya se logró. Las casas eran pintadas de colores, como los niños las imaginaron. Ahora lo que queremos es que las calles estén pavimentadas, cuando llueve nos llenamos de pantano y se nos dañan los zapatos, dice Aymar. 

La vereda La Selva cambió a punta de abrazos. Los niños aprendieron a contar y a dibujar su historia y aprendieron a ponerle color a sus sueños. También dejamos atrás él prejuicio de que los indígenas no nos abrazamos y no expresamos lo que sentimos.  Abracitos Nasa es una oportunidad de cambio, de construir un territorio mejor y de proteger a los niños y nuestra memoria. Concluye Luz Marina y se despide, por supuesto, con un abrazo. 

En 2017, Abracitos Nasa es una iniciativa de memoria histórica del resguardo de Huellas de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca ACIN - Çxhab Wala Kiwe, apoyada por el  Centro Nacional de Memoria Histórica (CNHM), el gobierno de Canadá y el Programa Fortalecimiento Institucional para la paz (FIP) de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Además, el Programa de Reintegración y Prevención de Reclutamiento de La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la OIM, han emprendido acciones de fortalecimiento de la inciativa en los temas de comunicación para el desarrollo y enfoque diferencial, debido al potencial de la iniciativa como una estrategia de prevención de reclutamiento de niños, niñas y adolescentes al conflicto armado y otras violencias desde la visión propia de la comunidad indígena. 


Notas de prensa: 
Reintegración y Prevención del Reclutamiento (RPR)