Entre los esfuerzos que destacan a Colombia en la lucha contra la trata de personas en la región se incluyen:
La creación del Centro Operativo Anti Trata de Personas – COAT, el cual coordina los esfuerzos de las autoridades para investigar y judicializar a las redes de tratantes y brinda la asistencia a las víctimas de este delito.
La campaña “Con la trata de personas no hay trato”, implementada desde diciembre de 2009 con el apoyo de la Unión Europea y la OIM. Esta campaña busca promover el uso de la Línea Nacional Gratuita contra la Trata de Personas 01 8000 52 2020, y brindar a través de este medio información clara sobre el delito, convirtiéndose a su vez en un canal efectivo para identificar e informar sobre posibles casos de trata.
La descentralización de la Política Pública de Lucha contra la Trata de Personas, proceso apoyado también por la OIM, el cual ha generado como resultado la creación de más de 20 comités departamentales y municipales orientados exclusivamente a la prevención y persecución de este delito, así como la atención de sus víctimas.
La atención a las víctimas de la trata, la cual también ha sido posible gracias al apoyo de los consulados de Colombia y al Ministerio de Relaciones Exteriores. La participación de la Cancillería también ha sido clave en el desarrollo de los 9 encuentros internacionales y binacionales realizados en Colombia sobre el tema de la trata de personas, en el transcurso de los cuales se han realizado valiosos intercambios de experiencias.
Otro de los resultados de los esfuerzos del gobierno colombiano, ha sido la puesta en marcha de operaciones que han permitido la judicialización de miembros de las redes de trata interna. Una de ellas fue la realizada en el año 2009 y denominada “Cándida Eréndira” que resultó en la captura de 68 personas a nivel nacional, por su posible responsabilidad en este delito. En total, en Colombia han sido emitidas 19 sentencias por trata de personas.
Jose Angel Oropeza, Jefe de Misión de OIM en Colombia, puntualizó que “los esfuerzos para prevenir la trata de personas y judicializar a los miembros de las redes de tratantes son un ejemplo para los países de la región, hasta el punto que varios de ellos han acudido a la experiencia colombiana para mejorar su desempeño en este campo”.